Recomendaciones

En tus ojos profundos y limpios podemos vernos reflejados. Ver en tu interior y descubrir en qué nos hemos convertido. Brillas con luz propia y enciendes nuestros rincones oscuros. Los niños como estrellas emanando tanta energía y tanto calor, produciendo su propia luz. Los niños encendiendo la bóveda celeste de nuestras vidas.

Los niños tienen en su ser, habilidades que los buscadores espirituales tardamos años en entender e integrar en nuestras vidas. Si estamos atentos y conectados al corazón, vamos a poder inspirar a niños y jóvenes y gracias a nuestra experiencia y entendimiento compartir con ellos las herramientas necesarias para transitar en este mundo… un mundo que cambia y que exige grandes dosis de fe y esperanza.

Los niños son sanadores por naturaleza, transforman todo a su alrededor, a los padres, a los maestros, a las familias y a comunidades enteras…

Los niños nos ayudan a reflexionar sobre la vida, a reevaluarla, a verla de otra manera. Los niños nos sienten, nos leen con el corazón, entienden más de vibración y de actos o hechos, que de palabras, conceptos y teorías.

El compartir con niños y jóvenes es un gran regalo y una bendición, una oportunidad para refinarnos como seres humanos y lograr de nuevo ver la vida con ojos inocentes. Ver la magia que sólo el corazón puede comprender. Es necesario regar a cada instante esas semillas que habitan ya en nuestro corazón y que nos ayudan a no olvidar quienes fuimos, quienes somos y quienes siempre seremos, seres de amor y luz, niños y niñas de las estrellas.

Este curso desplegaré ese cielo estrellado. Bajo la luz celeste podremos encontrar algunos atajos para que la aventura de estar vivos tenga más belleza, más vida y mucho más juego.

Ser profesor de Yoga para Niños es levantar la mirada para conocer el lenguaje de las estrellas… ¿quieres mirar para arriba?